Fundadores - REALES TERCIOS DE ESPAÑA

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Fundadores

General Alfredo Kindelán Dunay (1879-1962)
Coincidiendo con el 75 aniversario de la Aviación Española se creó en 1988 la Cátedra Alfredo Kindelán para debate, estudio e intercambio de ideas y experiencias sobre asuntos relacionados con la doctrina aérea. El nombre elegido no pudo ser más acertado, ya que Alfredo Kindelán, siendo capitán, fue el primer jefe de la rama de Aviación del Servicio de Aeronáutica Militar, creada el 28 de febrero de 1913. Desde ese momento, e incluso antes, Kindelán contribuyó a la expansión de la aviación militar española y a la difusión de ideas sobre doctrina aérea. En aquellos primeros años ya planteaba que “la aviación y la adecuada combinación de acciones estratégicas, operativas y tácticas, sería la clave del progreso y del puesto que España ocupase en el concierto de los países civilizados”.
Las ideas del General Kindelán sobre el poder aéreo en aquellos primeros años de la aeronáutica militar, como las de sus contemporáneos Douhet, Hart, Mitchell y Trenchard, entre otros, permanecen en vigor en nuestros días. De hecho, los principios básicos de la doctrina aérea no han sufrido muchos cambios con el tiempo. Pero se deben analizar las nuevas situaciones y también las posibilidades de los sistemas de armas como consecuencia de los avances tecnológicos, para la mejora doctrinal y de empleo operativo. Y todo ello encaminado a permitir el cumplimiento de las misiones encomendadas a la Fuerza Aérea en los distintos escenarios de actuación. Siempre en busca de conocimientos e intercambio de información en un debate doctrinal que, en muchas ocasiones, ha sido el preámbulo de soluciones a problemas comunes en las distintas Fuerzas Aéreas participantes. El Ejército del Aire se muestra satisfecho por contar con una Cátedra de prestigio internacional y honrado porque su presidencia de honor sea ostentada por S. M. el Rey de España.
Hombre perteneciente a la transición entre dos importantes siglos, el XIX y el XX; insigne aviador militar de temprana vocación aeronáutica, verdadero forjador de la Aviación Española y creador del Ejército del Aire; poseedor del título 1 de piloto militar en España (1911) y condecorado con la Medalla Aérea. Fue académico en la Academia de Historia y ostentó el título de Marqués de Kindelán.
Promotor, protagonista o valedor de la mayoría de las actividades aeronáuticas de principios del siglo pasado en nuestro país, dedica gran parte de su actividad intelectual a los temas de Doctrina Aérea. Quiso transmitir esta vocación y pensamiento con sus obras entre las que se encuentran libros como “Ascensiones libres de aerostación”, “Europa, su forja en cien batallas”, “Doctrina de guerra” o “El General y el Generalato”.
Alfredo Kindelán Duany nació en La Habana (Cuba) en 1879. Fue Teniente de Ingenieros en 1899; en 1901 se hizo piloto de globo libre en el Servicio Aerostático, siendo el principal colaborador del General Vives; en 1910 se hizo piloto de dirigibles y el año siguiente fue el responsable del aeródromo de Cuatro Vientos, en donde se hizo piloto de aeroplano. En 1913 fue nombrado Jefe de Aviación al crearse el Servicio Aeronáutico Militar, y ese mismo año asumió el mando de la primera escuadrilla española en Marruecos; en 1921 creó en los Alcázares la Escuela de Combate y Bombardeo; en 1925 mandó la Escuadra Expedicionaria de Alhucemas; en 1926 fue nombrado Jefe Superior de Aeronáutica y ascendió a Coronel por méritos de guerra (anteriormente había renunciado a este ascenso). Ya General de Brigada fue cesado al caer el gobierno de Primo de Rivera y al proclamarse la República pidió el pase a la reserva.
Posteriormente fue nombrado Jefe de los Servicios del Aire. Al crearse el Ejército del Aire en 1939 fue excluido, quedando en el Ejército de Tierra como Teniente General, siendo nombrado Capitán General de Cataluña (1941-42). Fue marginado por sus ideas monárquicas y participar en la conspiración para el restablecimiento de la Monarquía, siendo rehabilitado posteriormente. Pasó a la reserva en 1949, falleciendo en 1962.
Por orden de Don Juan de Borbón fue el primer Jefe, y cofundador, de los Reales Tercios de España. En su honor fue creado el XI Tercio General Kindelán con sede en Las Palmas de Gran Canaria.
General Antonio Aranda Mata (1888-1979)
Militar, Ingeniero y Geógrafo. Tuvo una brillante actuación en la Campaña de Marruecos. Se le otorgó la Cruz Laureada de San Fernando. Al ascender a General mandó la VIII División y el Cuerpo del Ejército de Galicia. Fue Capitán General de Valencia. Al finalizar la Guerra Civil se hizo cargo de la Dirección de la Escuela Superior del Ejército y presidió la Real Sociedad Geográfica.
En 1941 participó en la conspiración a favor de la Monarquía. Por ello se vio obligado a pasar a la reserva antes de la edad reglamentaria.
En 1976 S. M. el Rey le ascendió a Teniente General.
Por orden de Don Juan de Borbón fue fundador, junto al General Kindelán, y continuador en la dirección y formación de los Reales Tercios de España. En su honor se fundó el V Tercio General Aranda con sede en Zaragoza.
Don Juan de Borbón: Rey Juan III
S. A. R. el Augusto Señor Don Juan de Borbón y Battenberg, Conde de Barcelona, Almirante de la Real Armada Española y Capitán General Honorario; Presidente del Consejo Superior de las Ordenes Militares de Caballería de Santiago, de Calatrava, de Alcántara y de Montesa; Hermano Mayor de las Reales Maestranzas de Caballería de Ronda, de Sevilla, de Granada, de Valencia y de Zaragoza; del Real Cuerpo Colegiado de Hijosdalgo de la Nobleza de Madrid, del Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña, de la Real Hermandad del Santo Cáliz y Nobleza de Valencia.
Quinto hijo del Rey Alfonso XIII de Borbón y Austria y de la Reina Doña Victoria Eugenia de Battenberg, Princesa de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, nació en el Palacio de La Granja de San Ildefonso (Segovia) el 20 de junio de 1913.
Sus estudios se vieron interrumpidos por la proclamación de la República en 1931 prosiguiendo su formación de guardia marina en el Reino Unido. Contrajo matrimonio el 12 de octubre de 1935, en Roma, con S. A. R. la Augusta Señora Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleáns, Princesa de las Dos Sicilias y de la Casa de Borbón, hija de SS. AA. RR. Don Carlos de Borbón y Borbón, Infante de España y Príncipe de las Dos Sicilias y de doña Luisa Francisca de Orleáns y Orleáns, Infanta de España y Princesa de Francia. El matrimonio estableció su residencia en "Villa Giralda"(Estoril, Portugal).
Infante de España por su nacimiento, Don Juan fue jefe de la Casa de Borbón por la renuncia de sus hermanos Alfonso y Jaime y la abdicación de su padre en enero de 1941. Por ello y basándose en su posición publicó en 1945, desde Lausana, y en 1947 desde la ciudad portuguesa de Estoril, un manifiesto en el que reclamaba la restauración de la monarquía borbónica en España. Dos años más tarde, y desde Estoril, reiteró la publicación del citado manifiesto. Titulado Conde de Barcelona, el régimen franquista le mantuvo apartado de los círculos de poder, no siendo reconocidos sus derechos dinásticos al ser nombrado como sucesor de Franco en la jefatura del Estado su hijo Don Juan Carlos. Este nombramiento supuso un distanciamiento temporal entre Don Juan de Borbón y su hijo, que no obstante, poco después pudo contar siempre con el apoyo de su padre. Tras la muerte del caudillo y la subida al trono del titulado hasta entonces Príncipe de España, renunció a sus derechos a la Corona Española en favor de su hijo con un emotivo discurso pronunciado el 14 de mayo de 1977 en el Palacio de La Zarzuela.
Se trataba con ello de dejar constancia oficial de lo que, desde hacía años, era un hecho para todos: la renuncia de Don Juan de Borbón a reinar en España con el nombre de Juan III, tal y como durante la posguerra muchos habían esperado, era el servicio más elevado que podía hacer a la patria que empezaba a reconstruir una democracia.
En 1978 el Rey Don Juan Carlos le nombraba Almirante Honorario de la Armada. En 1980 le fue detectado en el "Memorial Hospital" de Nueva York, un cáncer de laringe que le obligó, cinco años después, a su paso por el quirófano en la Clínica Universitaria de Navarra. El 4 de diciembre de 1988 recibió el título honorífico, por parte del Gobierno, de Capitán General de la Armada.
Don Juan no llegó a restablecerse de su enfermedad que le llevó a la muerte el 1 de abril de 1993.
A su muerte recibió el reconocimiento unánime de la sociedad y los honores fúnebres propios de la dignidad de Rey, inhumándose sus restos mortales en el Panteón de Reyes del Monasterio del Escorial pues para muchos fue el Rey Don Juan III de Borbón y Battenberg en el exilio. En palabras de Luis María Ansón, biógrafo de Don Juan:Don Juan vivió sus últimos años con el orgullo de ver a su hijo hacer lo que él siempre propugnó. Las brasas de la Monarquía que mantuvo encendidas se habían reavivado en la antorcha del relevo. Peleó bravamente el viejo Rey contra el cáncer que se le había enroscado en la garganta, mientras escondía a cuantos le rodeaban los viejos dolores enterrados, la oscura herida que le apretaba el alma. La muerte le descargó los fatigados hombros de tantos fardos abyectos, de tantos húmedos rencores, para encender en él la llama de amor viva.
Discurso de renuncia de Don Juan de Borbón, 14-5-1977
Rey Juan III:
Mi padre, Su Majestad el Rey Alfonso XIII, el 14 de abril de 1931, en su mensaje de despedida al pueblo español, suspendió deliberadamente el ejercicio del poder, manifestando de forma terminante que deseaba apartarse de cuanto fuese lanzar un compatriota contra otro en fratricida guerra, pero sin renunciar a ninguno de sus derechos, que no consideraba suyos, sino, como dijo, "un depósito acumulado por la Historia, de cuya custodia ha de pedirme rigurosa cuenta". Esta actitud de mi padre, que revela un amor acendrado a España, que todos le han reconocido, ha sido una constante de mi vida, pues desde joven me consagré a su servicio.
Por circunstancias especiales de todos conocidas recayó sobre mí este depósito sagrado y el Rey Alfonso XIII, el 15 de enero de 1941, en su manifiesto de abdicación, decía: "Ofrezco a mi Patria la renuncia de mis derechos para que por ley histórica de sucesión a la Corona quede automáticamente designado, sin discusión posible en cuanto a la legitimidad, mi hijo el Príncipe Don Juan, que encarna en su persona la institución monárquica y que será el día de mañana, cuando España lo juzgue oportuno, el Rey de todos los españoles".
En su testamento recomendó a su familia que me reconociesen como Jefe de la Familia Real, como siempre le había correspondido al Rey en la Monarquía española.
Cuando llegó la hora de su muerte, con plena conciencia de sus actos, invocando el santo nombre de Dios, pidiendo perdón y perdonando a todos, me dio, estando de rodillas, junto a su lecho, el último mandato: "Majestad: sobre todo, España".
El 28 de febrero de 1941 yo tenía veintisiete años. No se habían cumplido todavía dos desde la terminación de nuestra guerra civil y el mundo se sumergía en la mayor conflagración que ha conocido la Historia. Allí, en Roma, asumí el legado histórico de la Monarquía española, que recibía de mi padre.
El amor inmenso a España, que caracterizaba fundamentalmente al Rey Alfonso XIII, me lo inculcó desde niño, y creo no solo haberlo conservado, sino quizá aumentado en tantos años de esperanza ilusionada. El espíritu de servicio a nuestro pueblo, la custodia de los derechos de la dinastía, el amor a nuestra bandera, la unidad de la Patria, admitiendo su enriquecimiento con las peculiaridades regionales, han sido constantes que, grabadas en mi alma, me han acompañado siempre.
El respeto a la voluntad popular, la defensa de los derechos personales, la custodia de la tradición, el deseo del mayor bienestar posible promoviendo los avances sociales justos, han sido y serán preocupación constante de nuestra familia, que nunca regateó esfuerzo y admitió todos los sacrificios, por duros que fuesen, si se trataba de servir a España. En suma, el Rey tiene que serlo para todos los españoles.
Fiel a estos principios, durante treinta y seis años he venido sosteniendo invariablemente que la institución monárquica ha de adecuarse a las realidades sociales que los tiempos demandan; que el Rey tenía que ejercer un poder arbitral por encima de los partidos políticos y clases sociales sin distinciones; que la Monarquía tenía que ser un Estado de Derecho, en el que gobernantes y gobernados han de estar sometidos a las leyes dictadas por los organismos legislativos constituidos por una auténtica representación del pueblo español, había que respetar el ejercicio y la práctica de las otras religiones dentro de un régimen de libertad de cultos, como estableció el Concilio Vaticano II; y, finalmente, que España, por su historia y por su presente, tiene derecho a participar destacadamente en el concierto de las naciones del mundo civilizado.
No siempre este mi pensamiento político llegó exactamente a conocimiento de los españoles a pesar de haber estado en todo momento presidido por el mejor deseo de servir a España. También sobre mi persona y sobre la Monarquía se vertieron toda clase de juicios adversos, pero hoy veo con satisfacción que el tiempo los está rectificando.
Por todo ello, instaurada y consolidada la Monarquía en la persona de mi hijo y heredero Don Juan Carlos, que en las primeras singladuras de su reinado ha encontrado la aquiescencia popular claramente manifestada y que en el orden internacional abre nuevos caminos para la Patria, creo llegado el momento de entregarle el legado histórico que heredé y, en consecuencia, ofrezco a mi Patria la renuncia de los derechos históricos de la Monarquía española, sus títulos, privilegios y la jefatura de la Familia y Casa Real de España, que recibí de mi padre, el Rey Alfonso XIII, deseando conservar para mí, y usar como hasta ahora, el título de Conde de Barcelona.
En virtud de esta mi renuncia, sucede en la plenitud de los derechos dinásticos como Rey de España a mi padre el Rey Alfonso XIII, mi hijo y heredero el Rey Don Juan Carlos I.
¡Majestad, por España, todo por España, viva España, viva el Rey!.
Discurso de aceptación de Don Juan Carlos I, 14-5-1977
Señor:
El mandato de Su Majestad el rey Alfonso XIII, "sobre toda España", creo que ha sido cumplido.
El pueblo español, con su fina sensibilidad, ha percibido claramente los grandes sacrificios que hemos tenido que afrontar.
Comprendo que fue dura la separación de un hijo, para que se educase en su Patria, entre españoles, y se formase debidamente para servirla cuando fuese necesario. Considero que he asimilado por completo la gran lección que encierra esta decisión. La educación que he recibido y de la que me siento satisfechísimo me ha formado en el cumplimiento del deber, en el servicio al pueblo español, en la entrega absoluta a ese gran ideal que es nuestra patria, con su espléndido pasado, su presente apasionante y su futuro lleno de esperanzas.
Hoy, al ofrecer a España la renuncia a los Derechos Históricos que recibisteis del rey Alfonso XIII, realizáis un gran acto de servicio. Como hijo, me emociona profundamente. Al aceptarla, agradezco vuestra abnegación y desinterés y siento la íntima satisfacción de pertenecer a nuestra Dinastía. Y es mi deseo que sigáis usando, como habéis hecho durante tantos años, el título de conde de Barcelona.
Acabáis de pronunciar importantes palabras. Las recibo, las oigo y las medito.
Quiero cumplir como Rey los compromisos de este momento histórico. Quero escuchar y comprender lo que sea mejor para España. Respetaré la voluntad popular, defendiendo los valores tradicionales y pensando, sobre todo, que la libertad, la justicia y el orden deben inspirar mi reinado. De esta forma, la Monarquía será elemento decisivo para la estabilidad necesaria de la nación.
En estos momentos de indudable trascendencia para España y para nuestra familia, y al recibir de tus manos el legado histórico que me entregas, quiero rendirte el emocionado tributo de mi cariño filial, unido al respeto profundo que siempre te he profesado, al comprender desde niño que, sobre todo y por encima de todo, tu no has tenido nunca otro ideal que la entrega absoluta al servicio del pueblo español.
Último discurso de Don Juan, 18-1-1993
Querida María:
Tenemos, tú y yo, la satisfacción de poder decir hoy que nuestras esperanzas y deseos no estaban desencaminados y que hemos administrado prudentemente el legado de la legitimidad histórica, que es, en definitiva, patrimonio de España y de los españoles.
Así, cuando España lo ha necesitado, lo ha podido encontrar y hemos tenido la dicha, como súbditos, y la alegría, como padres, de ver encarnada en nuestro hijo, para bien de España, la Institución a la que hemos dedicado nuestras vidas.
Por eso podemos decir con orgullo: Señor, deber cumplido.
Régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes
Real Decreto 1368/1987
REAL DECRETO 1368/1987, de 6 de noviembre, sobre régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes.
A propuesta del Ministro de Justicia, previa deliberación del consejo de Ministros en su reunión del día 6 de noviembre de 1987.
DISPONGO
CAPÍTULO PRIMERO
De la Real Familia
Artículo 1.º
  1. El titular de la Corona se denominará Rey o Reina de España y podrá utilizar los demás títulos que correspondan a la Corona, así como las otras dignidades nobiliarias que pertenezcan a la Casa Real. Recibirá el tratamiento de Majestad.
  2. La consorte del Rey de España, mientras lo sea o permanezca viuda, recibirá la denominación de Reina y el tratamiento de Majestad, así como los honores correspondientes a su Dignidad que se establezcan en el ordenamiento jurídico.
  3. Al consorte de la Reina de España, mientras lo sea o permanezca viudo, corresponderá la Dignidad de Príncipe. Recibirá el tratamiento de Alteza Real y los honores correspondientes a su Dignidad que se establezcan en el ordenamiento jurídico.
Artículo 2.º
El heredero de la Corona tendrá desde su nacimiento o desde que se produzca el hecho que origine el llamamiento la Dignidad de Príncipe o Princesa de Asturias, así como los demás títulos vinculados tradicionalmente al Sucesor de la corona y los honores que como tal le correspondan. Recibirá el tratamiento de Alteza Real. De igual Dignidad y tratamiento participará su consorte, recibiendo los honores que se establezcan en el ordenamiento jurídico.
Artículo 3.º
  1. Los hijos del Rey que no tengan la condición de Príncipe o Princesa de Asturias y los hijos de este Príncipe o Princesa de Asturias serán Infantes de España y recibirán el tratamiento de Alteza Real. Sus consortes, mientras lo sean o permanezcan viudos, tendrán el tratamiento y honores que el Rey, por vía de gracia, les conceda en uso de la facultad que le atribuye el apartado f) del artículo 62 de la Constitución.
  2. Asimismo el Rey podrá agraciar con la Dignidad de Infante y el tratamiento de Alteza a aquellas personas a las que juzgue dignas de esta merced por la concurrencia de circunstancias excepcionales.
  3. Fuera de lo previsto en el presente artículo y en el anterior, y a excepción de lo previsto en el artículo 5 para los miembros de la Regencia ninguna persona podrá:
    1. Titularse Príncipe o Princesa de Asturias u ostentar cualquier otro de los títulos tradicionalmente vinculados al Sucesor de la Corona de España.
    2. Titularse Infante de España.
    3. Recibir los tratamientos y honores que corresponden a las dignidades de las precedentes letras a) y b).
Artículo 4.º
Los hijos de los Infantes de España tendrán la consideración de Grandes de España, sin que ello de origen a un tratamiento especial distinto del de Excelencia.
CAPÍTULO SEGUNDO
De la Regencia
Artículo 5.º
Quienes ejerzan la Regencia tendrán el tratamiento de Alteza e iguales honores que los establecidos para el Príncipe de Asturias, a no ser que les correspondan otros de mayor rango.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
  1. Don Juan de Borbón y Battenberg, padre de S. M. el Rey Don Juan Carlos I, continuará vitaliciamente en el uso del título de Conde de Barcelona con tratamiento de Alteza Real y honores análogos a los que corresponden al Príncipe de Asturias.
  2. Igual título y tratamiento recibirá la madre de S. M. el Rey, Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleáns. Segunda. Las hermanas de S. M. el Rey serán Infantas de España y conservarán el derecho al uso de tratamiento de Alteza Real vitaliciamente, pero no sus consortes ni hijos.
  3. Los miembros de la familia del Rey Don Juan Carlos I, que en la actualidad tuviesen reconocido el uso de un título de la Casa Real y el tratamiento de Alteza Real, podrán conservarlo con carácter vitalicio, pero no sus consortes ni descendientes.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Quedan derogadas las disposiciones del mismo o inferior rango que se opongan a lo previsto en el presente Real Decreto.
Dado en Madrid a 6 de noviembre de 1987.
JUAN CARLOS R.
El Ministro de Justicia
Fernando Ledesma Bartret
ESTATUTOS
Título I: Disposiciones Generales
Artículo 1. Denominación
Se constituye una Asociación que se denominará MEMORIAL REALES TERCIOS (en adelante MEMORIAL RR. TT.), que se acoge a lo dispuesto en la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación, y al amparo de lo dispuesto en el articulo 22 de la Constitución, careciendo de ánimo de lucro.
Artículo 2. Personalidad Jurídica.
La Asociación MEMORIAL RR. TT. tiene personalidad jurídica propia y capacidad plena de obrar para administrar y disponer de sus bienes y cumplir los fines que se propone.
Artículo 3. Domicilio Y Ámbito De Actuación.
El domicilio de la Asociación MEMORIAL RR. TT., se establece en el Paseo de la Castellana, 266-1º-D, 28046 Madrid (España), pudiendo cambiarse cuando las circunstancias lo aconsejen por parte de la Junta Directiva, previo acuerdo. La Asociación también podrá disponer de otros locales en otras ciudades españolas o extranjeras cuando lo acuerde la Junta Directiva Nacional, dando cuenta inmediata a la Asamblea General.
El ámbito territorial de actuación de la Asociación será principalmente España, pudiéndose ampliar sus actividades también internacionalmente, ello para el cumplimiento de sus fines y el desarrollo de sus actividades.
Artículo 4. Fines.
La Asociación tiene como fines determinados:
  1. A.Aglutinar en sus filas a cuantos españoles, sea cual sea su pensamiento político, sientan viva e indubitablemente que la Monarquía española es la forma de Estado natural, histórica y profundamente arraigada a nuestro Pueblo, por la que España alcanzó en otras épocas su lugar en el mundo y por la que está recorriendo en la actualidad con notorio éxito y aplomo, un camino difícil.
  2. B.La Asociación MEMORIAL RR. TT. es heredera y depositaría de la misión que los RR. TT. asumieron libre y voluntariamente, como compromiso de honor y acendrado patriotismo, de salvaguarda y defensa de la Institución Monárquica, tanto desde su aparición en el siglo XVI y los siglos de oro de nuestra historia militar, como en épocas más recientes, cuando fueron creadas por un Tte. General del Ejército español.
  3. C.Servir a la Monarquía con toda lealtad, celo y subordinación al Rey sin esperar ningún privilegio, pero con el orgullo y satisfacción de la misión cumplida, observando escrupulosamente la Legislación Vigente y obedeciendo siempre, nunca rehusando, cuantas misiones les sean encomendadas por las Autoridades o Instituciones de la Nación como emanadas de S. M. El Rey.
  4. D.Contribuir en la medida de sus posibilidades a fomentar y difundir en el seno del pueblo español el ideal monárquico, empleando los medios legales a su alcance.
  5. E.El estudio histórico de acciones militares, desarrollado nuestros legendarios Tercios en Flandes e Italia, creando para ello un fondo documental y/o bibliográfico pertinente. Del mismo modo, crear un fondo de archivo de cuantas acciones notorias y trascendentes se tengan noticias, desde su fundación, en 1942.
  6. F.Instar a todas las Damas y Caballeros de la Asociación MEMORIAL RR. TT. a contribuir con toda su valía profesional y personal, para la consecución de los fines expresados.
  7. G.Favorecer y promover la proyección de España, encarnada en nuestra Monarquía como forma de Estado idónea y ejemplar en Europa y en el resto del mundo.
  8. H.Establecer contactos con otras instituciones europeas o internacionales de fines análogos.
  9. I.Organizar conferencias, exposiciones, conciertos musicales, jornadas, seminarios, concursos, simposios, otorgar premios, conceder condecoraciones y demás actividades que contribuyan a la difusión de la Monarquía.
  10. J.Mantener relaciones y colaborar con: la Administración, las FF.AA.E. (Fuerzas Armadas Españolas), Organismos de carácter Nacional e Internacional, Instituciones, Entidades y Universidades Españolas y Extranjeras, Institutos, Centros de Educación y Formación y Empresas de ámbito nacional e internacional.
  11. K.Facilitar informes y estudios cuando se soliciten por la Administración, Organismos, Instituciones, Entidades y Empresas en general, de ámbito nacional e internacional, citadas en el apartado anterior, cooperando a la organización y desarrollo de las actividades contempladas en los fines estatutarios de nuestra Asociación bajo la financiación de los solicitantes.
  12. L.Crear un Centro Documental para recopilar y aumentar las obras bibliográficas, revistas, informes y estudios, conservando y mejorando, dentro de sus posibilidades, sus colecciones sobre las materias contempladas en sus fines.
  13. M.Prestar el apoyo de la Asociación a la Administración, Organismos, Instituciones, Universidades, Institutos, Entidades y Empresas contempladas en el apartado 10 (J).
  14. N.Fomentar la comunicación y la colaboración con otras Asociaciones u Organizaciones similares, con Organismos, Instituciones, Entidades y Empresas de carácter nacional e internacional, facilitando el intercambio de publicaciones, informes, trabajos, estudios e investigaciones.
  15. Ñ.Para estimular y premiar la labor creativa, de estudio e investigación en las materias contempladas en los fines de la Asociación en todos los órdenes y aspectos, se crea en el seno de ésta las siguientes condecoraciones enumeradas desde la de mayor a la de menor rango:
    • GRAN COLLAR DE LOS RR.TT (Collar y Placa).
    • GRAN CRUZ DE JUAN III (Placa).
    • GRAN CRUZ DE LOS RR.TT (Placa).
    • GRAN CRUZ DE JUAN CARLOS I (Placa).
    • CRUZ CON VENERA DE CARLOS V AL MÉRITO EN EL MANDO.
    • GRAN CRUZ DE CARLOS V AL MERITO EN EL MANDO (Placa).
    • GRAN CRUZ AL MERITO HUMANITARIO (Placa).
    • GRAN CRUZ A LA LEALTAD (Placa).
    • GRAN CRUZ AL MERITO, AL HONOR Y A LA EXCELENCIA (Placa).
    • CRUZ DE LOS RR.TT. (Medalla).
    • MEDALLA A LOS SERVICIOS DISTINGUIDOS (Medalla).
    • MEDALLA A LA FIDELIDAD (Medalla).
    • MEDALLA DE JUAN CARLOS I (Medalla).
    • MEDALLA UNIVERSITAS DE ENSEÑANZA SUPERIOR (Medalla).
    • MEDALLA AL MERITO, AL HONOR Y AL SERVICIO  (Medalla).
    • MEDALLA DEL CURSO DE MANDOS SUPERIORES  (Medalla).
    • CABALLERO OFICIAL (Medalla de Solapa).
    • CABALLERO (Medalla de Solapa).
    • GRAN DAMA (Medalla de cuello y Placa).
    • DAMA OFICIAL (Lazo).
    • DAMA (Lazo).
    A los galardonados se les entregara una de estas condecoraciones con el correspondiente Titulo, asumiendo los condecorados el coste de las condecoraciones y del Titulo correspondiente. Podrán concederse a miembros de los Reales Tercios, así como a personas, Organismos, Instituciones, Entidades, Universidades y Empresas no miembros de ésta, salvo las excepciones que estime la Junta Directiva Nacional.
  16. O.La Asociación Memorial Reales Tercios podrá convocar certámenes en las materias contempladas en sus fines, para lo cual solicitará las ayudas económicas necesarias a la Administración, Organismos, Instituciones, Entidades y Empresas del ámbito nacional e internacional. Los Premios otorgados serán entregados a los galardonados en un acto organizado expresamente con esta finalidad.
Artículo 5. Actividades.
Para el cumplimiento de los fines señalados en el artículo anterior, la Asociación podrá realizar las siguientes actividades, previos los requisitos legales que en cada caso sean exigidos:
Organización de sesiones, conferencias, cursillos, reuniones, Actos Institucionales, convocatoria de certámenes literarios y cuantas otras actividades desarrollen los fines contemplados en el artículo 4.
Artículo 6. Interpretación Y Cumplimiento De Los Estatutos.
La Junta Directiva Nacional será el órgano competente para interpretar los preceptos contenidos en estos Estatutos y cubrir sus lagunas, siempre sometiéndose a la normativa legal vigente en materia de Asociaciones.
Los presentes Estatutos serán cumplidos mediante los acuerdos que válidamente adopte la Asamblea General dentro de su respectiva competencia. La Junta Directiva podrá aprobar un Reglamento de Organización, Funcionamiento, Régimen Jurídico e Interior, que no alterará en ningún caso las prescripciones contenidas en los presentes Estatutos.
Artículo 7.
La dirección y administración de la Asociación será ejercida, conforme a principios democráticos, por la Asamblea General y la Junta Directiva. Colaborarán en la ejecución de los acuerdos de una y otra, los representantes de la Junta Directiva en los distintos locales, que constituirán las Juntas Locales Delegadas.
Título II: De Los Órganos Directivos De La Asociación
CAPÍTULO 1º. De La Asamblea General
Artículo 8.
La Asamblea General, integrada por todos los socios efectivos y en activo, excluidos por tanto los honorarios, es el órgano supremo de la Asociación y se reunirá siempre que lo acuerde la Junta Directiva en la forma que establecen los presentes Estatutos.
Artículo 9.
La Asamblea General se reunirá obligatoriamente en sesión ordinaria una vez al año, dentro del PRIMER TRIMESTRE, para aprobar el plan general de actuación, censurar la gestión de la Junta Directiva, y aprobar, en su caso, los presupuestos anuales de ingresos y gastos y el estado de cuentas correspondiente al año anterior.
La Asamblea General se reunirá en sesión extraordinaria cuando así lo acuerde la Junta Directiva.
Necesariamente, la Asamblea General se reunirá con carácter extraordinario, para adoptar acuerdos sobre disposición o enajenación de bienes, nombramiento de Juntas Directivas, solicitud de declaración de utilidad pública, constitución de federaciones de cualquier clase o integración en ellas, modificaciones de Estatutos y disolución de la Asociación.
Artículo 10.
Las convocatorias para Asamblea General, ya sea Ordinaria o Extraordinaria, serán hechas por escrito y dirigidas a cada asociado, expresando el lugar, fecha y hora de la reunión, así como el Orden del Día. Entre la convocatoria y el día señalado para la celebración de la Asamblea en primera convocatoria, habrán de mediar al menos quince días, pudiendo asimismo hacerse constar la hora, si procediera, a la que se reunirá la Asamblea General en segunda convocatoria.
Artículo 11.
Las Asambleas Generales, tanto Ordinarias como Extraordinarias, quedaran válidamente constituidas en primera convocatoria cuando concurran en ellas, presentes o representados, al menos dos tercios de los asociados; y en segunda convocatoria cuando concurran a la misma, presentes o representados, al menos el diez por ciento de los asociados.
Los socios podrán otorgar su representación, a los efectos de asistir a las Asambleas Generales, a cualquier otro socio. Tal representación se hará por escrito y deberá estar en poder del Secretario de la Asamblea con, al menos, veinticuatro horas de antelación a celebrarse la sesión. Los socios que residan en ciudad distinta a aquella en que tenga el domicilio social la Asociación, podrán remitir por correo el documento que acredite esa representación.
Artículo 12.
Los acuerdos de las Asambleas Generales se adoptarán por mayoría de votos presentes y representados.
Todos los miembros quedarán sujetos a los acuerdos de la Asamblea General, incluso los ausentes, los disidentes, y los que aún estando presentes, se hayan abstenido de votar.
Artículo 13.
Son facultades de la Asamblea General:
  1. Aprobar, en su caso, la gestión de la Junta Directiva.
  2. Examinar y aprobar, si procede, el Estado de Cuentas.
  3. Aprobar los Presupuestos Anuales de la Asociación.
  4. Fijar las cuotas ordinarias o extraordinarias de los asociados.
  5. Aprobar, modificar o rechazar las propuestas de la Junta Directiva o de los asociados.
  6. Nombrar y cesar a los miembros de la Junta Directiva.
  7. Modificar Estatutos.
  8. Disponer, gravar o enajenar bienes de la Asociación.
  9. Expulsar a Asociados, a propuesta de la Junta Directiva.
  10. 10. Solicitar la declaración de utilidad pública.
Artículo 14.
De los asuntos tratados y de los acuerdos adoptados en cada Asamblea se levantará la correspondiente Acta, que deberá ser aprobada posteriormente, con carácter provisional, por la Junta Directiva. La aprobación definitiva del Acta será efectuada en la siguiente Asamblea, como primer acto del Orden del Día.
Las Actas de la Asamblea General se transcribirán al correspondiente libro que, convenientemente protocolizado, se llevará a tal fin.
Los acuerdos adoptados por la Asamblea General, entrarán en vigor automáticamente al finalizar la misma.
CAPÍTULO 2º. De La Junta Directiva
Artículo 15.
La Junta Directiva es un órgano permanente que está compuesto por un Presidente, dos Vicepresidentes, un Tesorero, un Secretario, un Vicesecretario, y todos los responsables de las Juntas Locales Delegadas.
Además y como miembros natos de la misma estarán dos socios de la Junta de Fundadores.
Artículo 16.
Los cargos de la Junta Directiva son gratuitos y serán designados por la Asamblea General Extraordinaria para un mandato de CINCO AÑOS, no pudiendo ser reelegidos más de dos veces consecutivas.
Podrán ser candidatos todos los miembros de la Asociación.
En el caso de los componentes de la Comisión Ejecutiva Permanente, que dediquen su tiempo totalmente a los RR.TT., la Junta Directiva puede establecer una retribución acorde a la función realizada.
Artículo 17.
La Junta Directiva se reunirá cuantas veces lo determine su Presidente o, en su caso, cualquiera de sus Vicepresidentes, ya a iniciativa propia, ya a petición de cualquiera de sus componentes. Será presidida por el Presidente, y en su ausencia, por el Vicepresidente de más edad y, a falta de todos ellos, por el miembro de la Junta Directiva de mayor edad.
Para que los acuerdos de la Junta Directiva sean válidos, deberán ser adoptados por la mayoría de votos de los asistentes.
Existirá una Comisión Ejecutiva Permanente de la Junta Directiva, compuesta por el Presidente, los Vicepresidentes, Tesorero y Secretario como Órgano de Gestión, Administración y asuntos ordinarios o urgentes.
De las sesiones, el Secretario levantará acta, que se transcribirá al libro correspondiente y será sometida a aprobación en la siguiente reunión que se celebre.
Los acuerdos tomados por la Junta Directiva en sesión legalmente constituida tendrán efecto inmediato al finalizar la misma.
Artículo 18.
Los miembros de la Junta Directiva presidirán las comisiones de trabajo que la propia Junta acuerde constituir, con el fin de delegar en ellas la preparación de determinados actos o actividades, o de recabar de las mismas las informaciones necesarias. Formarán parte de dichas comisiones, además, el número de vocales que acuerde la Junta Directiva, a propuesta de sus respectivos Presidentes.
Artículo 19.
Cada uno de los miembros de la Junta Directiva tendrá los derechos y deberes inherentes a su cargo, así como los que nazcan de las delegaciones que la propia Junta o la Presidencia les encomiende.
Artículo 20.
Son facultades de la Junta Directiva programar y dirigir las actividades sociales y llevar la gestión administrativa y económica de la Asociación; someter a la aprobación de la Asamblea General el presupuesto anual de ingresos y gastos, así como el estado de cuentas del año anterior; ejecutar los acuerdos de la Asamblea General; resolver sobre la admisión de los nuevos Asociados; designar al personal de Secretaría, si lo hubiere, así como fijar su retribución, en su caso; y cualquier otra facultad relacionada con lo dispuesto en los presentes Estatutos que no esté expresamente reservada a la competencia de la Asamblea General.
CAPÍTULO 3º. De La Junta De Fundadores
Artículo 21.
La Junta de Fundadores es el órgano que vela genéricamente por el cumplimiento de los valores esenciales y principios básicos que han inspirado la constitución de la Asociación MEMORIAL RR. TT.
Artículo 22.
La Junta de Fundadores estará formada por los Socios Fundadores que se enumeran en el Acta de Constitución de la Asociación MEMORIAL RR. TT. y que actualmente estén en activo, quedando por lo tanto excluidos aquellos que hayan sido sancionados o expulsados por expediente disciplinario o que se hayan dado de baja por voluntad propia.
En todo caso tendrán voz y voto hasta que cumplan 75 años, edad de jubilación obligatoria y pase a la Escala Honoraria para todos los miembros de la Asociación.
Artículo 23.
La Junta de Fundadores tiene las siguientes facultades:
  1. Proponer a la Asamblea General los criterios básicos para interpretar y desarrollar los Estatutos, al objeto de respetar los principios fundacionales.
  2. Emitir informe favorable con carácter preceptivo antes de la adopción de los acuerdos correspondientes por parte de la Asamblea General Extraordinaria y en relación con el artículo 6.
  3. La Junta de Fundadores como órgano, tendrá un Presidente y un Secretario, elegidos de entre sus miembros.
  4. Dos socios de la Junta de Fundadores, serán miembros natos de la Junta Directiva Nacional.
CAPÍTULO 4º. Del Secretario Y Los Vicesecretarios
Artículo 24.
Corresponde al Secretario recibir y tramitar las solicitudes de ingreso, llevar el fichero y el libro de registro de socios, y dirigir los trabajos administrativos de la Asociación. Velará igualmente por el cumplimiento de las disposiciones legales vigentes en materia de asociaciones, custodiando la documentación oficial de la entidad.
Auxiliará al Secretario en sus funciones el Vicesecretario, el cuál, además, le sustituirá en los casos de incapacidad, ausencia o enfermedad.
CAPÍTULO 5º. Del Tesorero
Artículo 25.
El Tesorero dirigirá la contabilidad de la Asociación e intervendrá en todas las operaciones de orden económico. Además, recaudará y custodiará los fondos sociales, y dará cumplimiento a las órdenes de pago que expida el Presidente.
El Tesorero, con el Secretario, formalizará el Presupuesto Anual de Ingresos y Gastos, así como el Estado de Cuentas del año anterior, que deberán ser presentados a la Junta Directiva para que ésta, a su vez, los someta a la aprobación de la Asamblea General.
CAPÍTULO 6º. De Las Juntas Locales Delegadas
Artículo 26.
Las Juntas Locales Delegadas representarán a la Junta Directiva de la Asociación en los locales sociales que ésta acuerde crear en la forma prevista en el articulo 3 de estos Estatutos. Las Juntas Locales Delegadas estarán formadas por cinco socios residentes en el domicilio donde radiquen tales locales, y su designación corresponderá a la Junta Directiva, la cual decidirá la persona de sus componentes que asumirá la presidencia en las sesiones que celebren.
Artículo 27.
El Reglamento de Organización, Funcionamiento, Régimen Jurídico e Interior establecerá las atribuciones delegadas de que estén investidas las Juntas Locales, así como del sistema de funcionamiento y adopción de acuerdos de las mismas.
Título III: De Los Socios
CAPÍTULO 1º. Disposiciones Generales
Artículo 28.
Podrán pertenecer a la Asociación todas las personas mayores de edad y con capacidad de obrar que tengan interés en el desarrollo de los fines de la Asociación y sean admitidos por la Junta Directiva, la cual podrá otorgar el nombramiento de socio honorífico, sin que ello lleve consigo la condición jurídica de socio.
Artículo 29.
Quienes deseen pertenecer a la Asociación, lo solicitaran por escrito al Presidente, con el aval de un Asociado y su Curriculum Vitae, bien directamente, bien a través de la Juntas Locales Delegadas cuando se trate de personas residentes fuera del domicilio principal de la Asociación. El Presidente dará cuenta a la Junta Directiva, que resolverá sobre la admisión o no admisión del solicitante, sin ningún recurso contra su acuerdo.
No se adquiere la condición de socio mientras no se satisfaga la cuota de entrada en la cuantía y forma que establezca la Junta Directiva.
Artículo 30.
Los asociados pueden solicitar su baja a la Asociación voluntariamente. Nadie puede ser obligado a pertenecer ni a continuar en la Asociación, pero ello no les eximirá de satisfacer las obligaciones que tengan pendientes para con aquella.
La Junta Directiva podrá separar de la Asociación a aquellos socios que cometan actos que los hagan indignos de seguir perteneciendo a la misma. La separación será precedida de expediente en el que deberá ser oído el interesado, y contra el acuerdo de la Junta Directiva cabrá recurso ante la primera Asamblea General que se celebre.
CAPÍTULO 2º. Derechos De Los Asociados
Artículo 31.
Son derechos de los asociados:
  1. Impulsar el cumplimiento de los fines de la Asociación.
  2. Participar en las actividades y Asambleas de la Asociación.
  3. Manifestar su opinión y expresar sus sugerencias y quejas ante los órganos de la Asociación.
  4. Ser elector y elegible para los órganos de representación de la Asociación.
  5. Ser informado y conocer las actividades de la Asociación.
  6. Ser informado sobre la situación económica y patrimonial de la Asociación.
  7. Participar en las actividades que promueva la Asociación y en los Actos Sociales que organice para todos los socios en la forma que se disponga Reglamentariamente.
  8. Ser nombrado miembro de la Junta Directiva, de conformidad con lo dispuesto en estos Estatutos.
  9. Poseer un ejemplar de estos Estatutos y tener conocimiento de los acuerdos adoptados por los órganos directivos.
  10. Impugnar los acuerdos de la Asociación dentro del plazo de cuarenta días, en la forma prevista en la Ley de Enjuiciamiento Civil.
CAPÍTULO 3º. Deberes De Los Asociados
Artículo 32.
Son deberes de los asociados:
  1. Cumplir los presentes Estatutos y los acuerdos válidos.
  2. Satisfacer las cuotas económicas establecidas.
  3. Asistir a las Asambleas Generales y demás actos que se organicen.
  4. Colaborar en las actividades y en la consecución de los fines de la Asociación.
  5. Contribuir con su comportamiento al buen nombre y prestigio de la Asociación.
  6. Desempeñar fielmente las obligaciones inherentes al cargo que ostenten.
Artículo 33.
El asociado que dejare de pagar las cuotas que establece el artículo 32.2 de estos Estatutos, será dado de baja inmediata de la Asociación, una vez transcurrido el plazo de un mes desde el requerimiento que se le haga a tal efecto, y sin que hubiese satisfecho alguna de aquellas cuotas, y si incumpliere los demás deberes que establece el artículo 32, o cuando su conducta pública o privada menoscabe los fines o prestigio de la Asociación, será objeto del correspondiente expediente disciplinario, del que se le dará audiencia y que resolverá la Junta Directiva, salvo que se propusiese la expulsión, en cuyo caso la competencia lo será de la Asamblea General.
Artículo 34.
Las sanciones que se pueden imponer a los socios pueden comprender desde la suspensión temporal de sus derechos hasta la expulsión, la cual se ha de hacer en la forma que expone el artículo anterior.
Título IV: Régimen Económico Y Patrimonial
Artículo 35.
EI patrimonio fundacional de la Asociación asciende a la cantidad de SEIS MIL DIEZ EUROS CON DOCE CÉNTIMOS (6.010,12 Euros). El límite del presupuesto anual será aprobado anualmente en la Asamblea General Ordinaria correspondiente.
Artículo 36.
La Asociación para el desarrollo de sus fines y la realización de sus actividades dispondrá de los siguientes recursos económicos:
  1. Las cuotas de entrada que señale la Junta Directiva.
  2. Las cuotas periódicas o extraordinarias legalmente adoptadas, que aportará cada asociado.
  3. Las subvenciones, legados o herencias que se pudieran recibir de forma legal, aportadas o donadas por parte de los asociados o de terceras personas, públicas o privadas.
  4. Los productos de los bienes y derechos que le correspondan.
  5. Los ingresos que obtenga la Asociación mediante las actividades licitas que acuerde realizar la Junta Directiva, siempre dentro de los fines estatutarios.
Artículo 37.
La Administración de los fondos de la Asociación se llevará a cabo sometiéndola a la correspondiente intervención y con la publicidad suficiente, a fin de que los socios puedan tener conocimiento periódico del destino de aquellos, sin perjuicio del derecho consignado a este respecto en los presentes Estatutos.
Artículo 38.
Los beneficios obtenidos derivados del ejercicio de actividades económicas, incluidas las prestaciones de servicios, se destinarán exclusivamente al cumplimiento de los fines de la Asociación Memorial Reales Tercios, sin que quepa en ningún caso su reparto entre los miembros de la misma ni entre sus cónyuges o personas que convivan con aquellos con análoga relación de afectividad, ni entre sus parientes, ni su cesión gratuita a personas físicas o jurídicas con interés lucrativo.
Artículo 39.
Todos los miembros de la Asociación Memorial Reales Tercios tienen la obligación de sostenerla económicamente mediante cuotas o derramas, de la manera y en la proporción que determine la Asamblea General a propuesta de la Junta de Gobierno.
La Asamblea General podrá establecer cuotas de ingreso, cuotas periódicas mensuales y cuotas extraordinarias.
El ejercicio económico quedará cerrado el día 31 de diciembre.
Artículo 40.
En las cuentas corrientes o libretas abiertas en establecimientos de crédito, deben figurar la firma del Presidente, del Tesorero y del Secretario General.
Para disponer de fondos, serán suficientes dos firmas, de las cuales, una será necesariamente la del Tesorero o bien la del Presidente.
Título V: De La Disolución De La Asociación
Artículo 41.
La Asociación se disolverá por voluntad de los socios, por las causas señaladas en el articulo 39 del Código Civil y por sentencia judicial firme. En el primero de estos tres casos será necesario el acuerdo adoptado en Asamblea General Extraordinaria con el voto favorable de dos terceras partes de los socios presentes o representados, de conformidad con lo dispuesto en los presentes Estatutos.
Artículo 42.
En caso de disolverse la Asociación, la Asamblea General que acuerde la disolución nombrará una Comisión Liquidadora que estará compuesta por un mínimo de tres miembros extraídos de los de la Junta Directiva, la cual se hará cargo de los fondos que existan para que, una vez satisfechas las obligaciones, el remanente, si lo hubiere, sea destinado al Colegio de Huérfanos de las Fuerzas Armadas.
Artículo 43.
La disolución de la Asociación Memorial Reales Tercios abre el periodo de liquidación, hasta el fin del cual la Asociación Memorial Reales Tercios conservará su entidad jurídica.
Corresponde a la Comisión Liquidadora:
  1. Velar por la integridad del Patrimonio de la Asociación Memorial Reales Tercios.
  2. Concluir las operaciones pendientes y efectuar las nuevas que sean precisas para la liquidación.
  3. Cobrar los créditos de la Asociación Memorial Reales Tercios.
  4. Liquidar el Patrimonio y pagar a los acreedores.
  5. Aplicar los bienes sobrantes de la Asociación Memorial Reales Tercios a los fines previstos por los Estatutos.
  6. Solicitar la cancelación de los asientos en el Registro correspondiente.
En caso de insolvencia de la Asociación Memorial Reales Tercios, la Asamblea General o, en su caso, la Comisión Liquidadora ha de promover inmediatamente el oportuno procedimiento concursal ante el Juez competente.
En caso de insolvencia de la Asociación Memorial Reales Tercios, la Asamblea General o, en su caso, la Comisión Liquidadora ha de promover inmediatamente el oportuno procedimiento concursal ante el Juez competente.
Los miembros de la Asociación Memorial Reales Tercios no responden personalmente de las deudas de la misma.
Los miembros o titulares de los Órganos de Gobierno y Representación, y las demás personas que obren en nombre y representación de la Asociación Memorial Reales Tercios responderán ante ésta, ante los miembros de la misma y ante terceros por los daños causados y las deudas contraídas por actos dolosos, culposos o negligentes.
Artículo 44.
Las cuestiones litigiosas que puedan surgir con motivo de las actuaciones desarrolladas o de las decisiones adoptadas en el seno de la Asociación Memorial Reales Tercios se resolverán mediante arbitraje, a través de un Procedimiento ajustado a lo dispuesto por la Ley 36/88 de 5 de diciembre, de Arbitraje, y con sujeción en todo caso a los principios esenciales de audiencia, contradicción e igualdad entre las partes.
Disposición final
Estos Estatutos, aprobados en la Junta General Nacional Extraordinaria de los Reales Tercios de España, celebrada el día 8 de febrero de 2008, en Madrid (España), son la adaptación a la LEY ORGÁNICA 1/2002, de 22 de marzo, reguladora del Derecho de Asociación, siendo también la primera redacción de fecha 16 de octubre de 1998, presentada y aprobada en el Ministerio del Interior con fecha 11 de febrero de 1999, siendo éstos inscritos con el Número Nacional 164624. Madrid, a 30 de abril de 2003.
CREDO DE LOS REALES TERCIOS
  1. spíritu: Los caballeros de los Reales Tercios tienen en la defensa de la Bandera y de su Rey, como máximos exponentes de los valores de España, su razón de ser y a ello se dedicarán hasta su último aliento.
  2. Caballerosidad: Los Reales Tercios están constituidos por caballeros que deben mostrar su carácter de tales en todo momento y circunstancia, por su gentileza, desprendimiento, cortesía, honestidad y nobleza, con el amigo y frente al enemigo.
  3. Compañerismo: El compañerismo entre los miembros de los Reales Tercios debe prevalecer en cualquier circunstancia.
  4. Amistad: La amistad entre los caballeros de los Reales Tercios es piedra de toque de todos sus miembros.
  5. Defensa del desvalido: No hay mayor indignidad para un caballero de los Reales Tercios que abandonar a un español desvalido e indefenso, sean cuales sean sus circunstancias.
  6. Sacrificio: Mientras España y nuestro Rey necesiten de nuestro esfuerzo, no caben tiempo, ni lugar, para el descanso.
  7. Honor: En los Reales Tercios nada de lo ganado vale, todos debemos seguir demostrando nuestra valía, en cada momento y en cada circunstancia. Los caballeros de los Reales Tercios buscamos el honor de las acciones, no el de las condecoraciones.
  8. La moral alta: Cuando todo a nuestro alrededor sea temor y desesperanza, pondremos ilusión y fuerza para llevar a España y a nuestro Rey donde se merecen en el contexto de las naciones.
  9. Ejemplo: El valor de la bandera de Reales Tercios reside en el esfuerzo de cada uno de nosotros. Luchando porque nuestro Tercio sea el mejor, haremos de Reales Tercios un modelo para el resto de los españoles.
  10. ¡Viva España! ¡Viva el Rey!
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